Según el relato de algunas personas, que antiguamente habitaron en nuestro distrito, señalan que lo que es hoy el pueblo de Sapillica (específicamente donde se ubica nuestra iglesia), era un lugar montañoso lleno de ciénagas y arbustos, donde, desde el caserío Sesteadero, acudían algunos pastores a pastar su ganado.
Cierto día, una niña que había estado pastando sus ovejas, contó a sus padres que había conocido a una pastorcita muy hermosa, la misma que decía vivir en una ciénaga.
Este hecho llamó mucho la atención de los padres de la niña y decidieron ir en busca de la hermosa pastorcita; sin embargo, grande fue la sorpresa que se llevaron cuando en este lugar encontraron una imagen tallada en piedra.
Colmados de alegría por este asombroso hallazgo, decidieron trasladarla al caserío de Sesteadrero; incluso, construyeron una capilla de veneración, donde le empezaron a rendir culto, pero esta imagen de la pastorcita desaparecía constantemente, hasta que un día fueron hasta su lugar de origen, o sea, en Sapillica, y allí la volvieron a encontrar.
Convencidos de la voluntad de la imagen de la hermosa pastorcita, los pobladores decidieron construir un templo en el lugar en que fue encontrada inicialmente, y le pusieron por nombre “Virgen Pura y Limpia”, a la que día a día, muchos devotos veneran esta sagrada imagen.
Se calcula que el santuario de la Virgen Pura y Limpia de Sapillica, fue edificado entre los años 1910 y 1920. Desde esa fecha, los devotos acuden a dicho centro religioso para rendirle culto y veneración, celebrando su festividad como tradición, desde el 15 al 21 de noviembre.
Excepcionalmente, este año, por la coyuntura en la que nos encontramos debido a la pandemia del Covid-19, no podremos realizar este célebre acto de fervor y devoción, pero mantenemos la fe y esperanza que el próximo, y en adelante, podamos realizarlo como nuestra tradición lo demanda.
#FelizAniversarioPatronaDeSapillica